Junto con mis compañeros Laura Castaños y Kiko Escandell, hemos realizado una línea del tiempo donde se explica brevemente como ha ido transcurriendo a lo largo de los años, desde los años 80 hasta el 2004, la aplicación de las TIC a los procesos formativos. A continuación adjunto un enlace de nuestra línea del tiempo:
http://www.tiki-toki.com/timeline/entry/746601/POLTICAS-Y-PROGRAMAS-DE-INSERCIN-DE-LAS-TIC-EN-ESPAA/
Una vez hecha y revisada la línea del tiempo me surgieron una serie de contradicciones y malestares porque a pesar de la gran cantidad de planes y leyes que apoyaban las TIC durante las dos últimas décadas del siglo XX, no hubo ningún gran cambio en la práctica real. Fueron planes bien fundamentados teóricamente, con unos objetivos claros y muy apetecibles pero su gran fallo fue no contemplar una correcta puesta en práctica. Muchos de los programas citados bien desaparecieron, se reconvirtieron o se estancaron en su desarrollo ya que los recursos económicos que los financiaban descendieron notablemente (Area, 2006, p. 2).
Tal vez, deberíamos hablar de una necesidad de pacto de Estado para estos planes de inserción de la TIC, igual que se pide para el sistema educativo. Los cambios de gobierno no deberían influir en los planes que se han puesto en marcha, porque sus objetivos tienen resultados a largo plazo, Hoy en día, toda la sociedad es consciente de la importancia de las TIC en nuestro día a día. En el ámbito educativo, que es el que nos concierne, no podemos concebir la gestión y administración de un centro sin ellas, por ejemplo, tampoco la comunicación ni la programación de aula, etc. Necesitamos las TIC para trabajar y, hasta me aventuraría a decir, que para vivir.
Ahora bien, si queremos que el gran cambio surja y podamos hablar de integración de las TIC en el ámbito educativo, la importancia recae en la formación inicial de los maestros y maestras. Es decir, el cambio debe surgir en las aulas de la Universidad. Considero que una buena formación en la universidad en TIC es fundamental, pero para ello la universidad debe estar preparada y dotar a sus propios docentes de formación y maquinaria para poder integrar las nuevas tecnologías de manera satisfactoria; porque lo que realmente pasa es que la realidad de las aulas universitarias permanece en muchos casos ajena a las recomendaciones de los expertos y a la normativa educativa (Gutiérrez, Palacios, Torrego, 2010). Para ello, para poder trabajar las TIC en la universidad, además de tener un buen equipo docente preparado y formado, también hay que tener recursos económicos que permitan a las universidades dotar a los alumnos y empaparlos de nuevas tecnologías.
Opino firmemente que aún queda mucho recorrido por delante para concienciar a docentes y no docentes de la importancia de enseñar e integrar las nuevas tecnologías en las aulas de la universidad. Como estudiante de magisterio y futura maestra creo que debería ser indispensable tener, como mínimo, una asignatura anual porque me escandaliza que el uso que se hace de las TIC en las Facultades de Educación contribuye a que los alumnos no perciban las TIC como algo esencial y como parte imprescindible de la capacitación profesional de un profesor (Gutiérrez, Palacios, Torrego, 2010), ya que la formación inicial que podamos recibir es indispensable para llegar al éxito de la integración curricular de las TIC en educación infantil.
Guitiérrez, A.; Palacios, A.; Torrego, L. (2010). La formación de los futuros maestros y la integración de las TIC en la educación. Revista de educación, 352.
Sancho, J. (2006). Tecnologías para transformar la educación.AKAL/ U.I.A, Madrid. pp. 199- 232.

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